|
|
| Mi historia:
Llamo a timofónica, pido la línea Viene un tío de telefónica, me da de alta la línea. Minutos más tarde contrato con Orange. Esa misma tarde me llaman para avisarme de que no llega la tele donde yo vivo, que si sigo adelante, y que me mandan todo por SEUR para poder hacer la instlación. Al día siguiente llamo para recibir ese paquete en el trabajo en vez de en casa, no están mis datos. Al siguiente llamo y me dicen que esa línea no está a mi nombre, y que además es de empresa, me dan otro número y otra extensión. Llamo. Me dicen que esa línea no está a mi nombre, que es una empresa, y que además les debo dinero. Me cago en su madre Me dan otro número de teléfono con otra extensión Llamo. No me resuelven nada. Me dan otro número y extensión Me cago en su padre Llamo. Me dicen que hasta que no mande la factura de telefónica, mi DNI y una carta por fax, ellos se pasan mi pedido por el arco del triunfo. Me cago en sus muertos Llamo a telefónica y me confirmar que ese número es MÍO. Conclusión: que si no llamo a pedir que me cambien la dirección de envío, ya podía seguir sentada esperando porque nadie me había avisado de nada, ni se había puesto en contacto conmigo para decir que necesitaban esa documentación ni la madre que lo fundó. Moraleja: Todos tenemos derecho a internet siempre y cuando tengamos una fotocopiadora, un fax, una impresora, la factura de telefónica en la mano, y mucho, mucho, muchísimo tiempo para tener que aguantar a gente que no te sabe resolver el problema y te pelotea de un lado a otro para quitarse el marrón de encima. ———————— |
Orange y yo
20 06 2008Comentarios : Deja un Comentario »
Etiquetas: comunicaciones
Categorías : Cago n'tó, General
